lunes, 29 de abril de 2013

Sobre reflexiones del Dr. Roberto Maass


Las reflexiones sobre temas humanos, sociales, filosóficos y teológicos del Dr. Roberto Maass  Escoto

El Dr. Roberto Maass pionero de la medicina nuclear en México, fue en vida persona inquieta,  muy cuestionador en toda clase de temas. Defendía sus convicciones y razones con amplitud buscando la verdad más allá de lo que usualmente se pensara o dijera. No le gustaban en modo alguno todos esos términos difusos, confusos y profusos, llenos de emotividad que en muchos libros, artículos de internet suelen poner los filósofos, teólogos y humanistas ampulosamente. Detestaba las definiciones imprecisas, ambiguas formuladas de manera abstracta que llevaban a los autores a sacar conclusiones apresuradas de dudosa calidad intelectual.

Escritor prolijo, más que con pluma con su computadora, la cual usaba con destreza teniendo ya más de ochenta años. El correo electrónico lo usó ampliamente para comunicarse y   defender sus puntos de vista con mucha convicción,  con sus amigos, familiares, colegas, sacerdotes y personas de páginas de la web que le parecieran cuestionables.

Los temas de reflexión en torno a la familia eran los de sus preferencia, mostrando especial interés sobre el aspecto de una vida que se comparte, donde aprender a comunicarse a entender el lenguaje no verbal representa un elemento importante. Hablar del matrimonio como un contrato legal le resultaba un tanto cuestionable, porque el amor en la familia no puede reducirse a unos derechos y obligaciones. Entenderlo así representa, según sus consideraciones, fuente de muchos males y totalmente opuesto al amor.  Es la individualidad de la persona  algo que el derecho no puede abarcar de manera adecuada. La justicia de la que habla la ley  no puede compararse con la relación generosa del amor en donde la persona cuenta una a una, en contraste con la manera indefinida, vaga que lo hace una ley que se aplica homogéneamente dejando las condiciones del individuo en la oscuridad.

Otro de los temas que desarrolló con gran interés es el de los Valores que en la actualidad la Filosofía en su rama de la Axiología nos presenta con gran amplitud pero con gran ambigüedad de interpretaciones. Tanto así que dándose a la tarea de buscar listas de valores en diversos portales, se encontró que de 112 conceptos tomados como valores tan sólo nueve coincidían en las cuatro listas presentadas en las páginas consultadas.  El aspecto de satisfacción para el sujeto fue lo que encontró como elemento que tipificaba a los diferentes llamados valores, inclinándose más por una interpretación subjetivista de éstos que hablar de cualquier sustento físico para los valores.

Le preocupó  mucho la disparidad de puntos de vista entre la ciencia y la religión; el ateísmo cerrado que encontró en científicos y algunos colegas,  pero también los puntos de vista de sacerdotes  con mentalidad anacrónica cerrados a la ciencia. Religioso como era, consideraba que  la existencia de la sexualidad en la correspondencia física fisiológica entre el hombre y una mujer representaba racionalmente una prueba incontrovertible de una Inteligencia  Superior, cuya existencia  el azahar no puede explicar de ninguna manera. Así como no podemos entender la perfecta correspondencia entre un tornillo y una tuerca surjan del azahar no podemos encontrar la simple casualidad explique la sexualidad humana sin intervención de alguien que lo haya planeado. Sin embargo para su sorpresa este tema del sistema reproductivo humano consideraba que muchos religiosos dentro y fuera del clero no lo tenían como  adecuado tratarlo, por pensar que era sucio o indebido,  siendo a su entender, una de las mayores maravillas de la creación.

El ser humano como imagen de Dios, decía, comparte con Él su capacidad de creación.  Inventor nato, siempre busco soluciones creativas en su ámbito profesional pero también llevó su creatividad e inventiva a su entorno. Aficionado a lo electrónico no le faltaron oportunidades de crear un sistema de controlar automáticamente el riego del jardín o poner un timbre especial que destacara el sonido del timbre de la calle, pero también desarrollo su ingenio a todos los ámbitos de su entorno, hasta el final de su vida  con pequeños artilugios para, ordenar sus archivos,  ahorrar agua e incluso últimas fechas uno que  le servía para evitar que se le cayeran los calcetines, usando una especie de  resorte dispuesto con imaginación.

Otro tema de orden psicológico filosófico  en el que reflexionó ampliamente es el de la conciencia  psicológica y  moral como una inflexión del espíritu  fundamental del hombre que le diferencia  de  los animales, de manera un tanto asombrosa. También en el campo de la epistemología se interesó mucho por la abstracción y los conceptos universales, porque eso de lo abstracto y universal le resultaba muy sospechoso. Siendo de nacimiento cubano, sufrió en carne propia el que su familia tuviera que huir de Cuba siendo el muy chiquillo,  para nunca volver. Todo  por culpa de un gobierno socialista, que busca borrar la individualidad de cada persona, tema que le causó aversión a  todo concepto abstracto, incluso en el tema de la  Ciencia y la Filosofía. Así en sus reflexiones sobre el conocimiento consideraba que lo abstracto y universal representaba una manera empobrecida de lo conocido, deficiente de la información que nos puede dar cada cosa conocida. Para explicar el conocimiento se encontró con  la  Teoría de la Información la cual decía que en el siglo XX representaba uno de los adelantos en la Teoría del Conocimiento más significativos desde época de la Antigua Grecia.

El tema del bien común y la situación de la pobreza como un problema personal fue asunto que debatía con acaloramiento, por la problemática difusa que representa para los especialistas en doctrina social su definición y la manera concreta en que incide en las personas el bien o la pobreza. Los políticos empeñados en arreglar las cosas con leyes representaban para él un error por cuanto quedaban muy cortos en cuanto la posibilidad de resolver la situación de cada prójimo. Apoyó en su inquietud,  todas las causas humanas, y sociales que le parecieron dignas de ser tomadas en cuenta y hasta sus últimos días buscó participar en política o donde pudiera aportar algo.

Aunque escribió mucho, publico pocos artículos fuera del ámbito médico y científico, sobre todo por su afán de perfeccionismo.  Hacía versiones distintas de lo que reflexionaba y las ponía a la consideración de su esposa, sus hijos y amigos corrigiéndolas, vez tras vez, teniendo nueve, diez o más versiones del mismo tópico. Entre lo que sí publicó, tiene una semblanza sobre  el investigador de la pedagogía Pablo Latapí al corto tiempo de fallecer éste y con quien llevó una entrañable amistad. También tiene otro sobre su encuentro con los escritos de Gilber Chesterton, escritor inglés, que era uno de sus favoritos.

Solía contar que  en las madrugadas es cuando le venían de repente, muchas de sus ideas de las que escribió. Teniendo textos sobre variedad de temas no médicos  suficientes para cuando menos dos libros sobre tópicos diversos como: la persona, la conciencia, la abstracción, la familia, la comunicación, la existencia de Dios, la información, los valores, la creatividad, el prójimo, la ley y el amor, la libertad, entre muchos otros. Escritos  algunos breves y otros extensos, teniendo incuso una recopilación de ideas interesantes que quería desarrollar algún día…  Conocedor de la ciencia en general, la biología, la medicina, la física, religión y variedad de ámbitos de la cultura, por no hablar de la cantidad de experiencias de viajes y congresos internacionales a los que  asistió fue una persona que hasta sus últimos días  se preocupó más allá de la medicina, por toda clase de ámbitos  humanos, religiosos, políticos, sociales y a últimas fechas por las anécdotas  de su historia personal familiar. Patriarca de más de 50, entre hijos y nietos,  no dudaba en platicar con aquellos que le parecía necesitados de consejo, sobre su familia, sobre el noviazgo, sobre los regalos, entre otros y plantearles aquello que su experiencia y sabiduría  en sus más de ochenta años le autorizaban decir. Reflexivo y cuestionador representa un ejemplo de un pionero en la medicina nuclear pero también una persona con amplitud de horizontes geográficos, intelectuales, políticos, teológicos, filosóficos  y humanos en general. Aunque no siempre fuera fácil de convencer o discutir con él.

Eric Belmont Moreno

Su sobrino “filósofo” que en multitud de tardes visitó para platicar y escucharlo.

México, D. F. a 1° de noviembre de 2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada